Lo que entregué lo hice parecer un granito de arena
Una playa para ti y el mar
Una ola te quise regalar hoy
Pero siempre supe que iba a reventar
Preferí callar y mirarte a los ojos
Los cuales con el Sol se confundían
Lo que para mí es quizás para ti no
Lo que para mí debería ser es lo que no deseas
Sólo un día sabremos la verdad
Cuando la marea suba y se ahogue en nuestro amor
Brillo de estrella solitaria
Y brillo de en los cirros de una mañana
Algún día despertaré y te veré como eres
Eres las cincuenta estrellas del cielo
Pero el manto que colocas no hace bien a la constelación
No hay comentarios:
Publicar un comentario