miércoles, 30 de diciembre de 2009

Meditación

El encuentro de una mente perdida
Junto a la suavidad del pensamiento extravagante
Escardando cada paso sobre nubes de plomo
Con el fluído de rareza sentimental
En el cálido respaldo del ingenio
Me gustaría ser escritor
Pero más me gusta ser escribidor
Tengo una razón para esto
Es la idea de volar sin soñar
La de esculpir sin materiales
Y el poder de convicción sobre la verdad
Un día escuché atentamente una voz
Decía escucha tu corazón previo tu mente
Esa voz era mía y lo que logré fue extraviarme
En un bosque de asfalto
Un mundo cuadrado
Y una vida redonda
Solo espero sólo el Sol ilumine la sal y pimienta para entregarle sabor
O simplemente darle los olores a la vida de un anósmico

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