Me sumerjo en tu despertar
El momento en que ningún espejo te ha mirado
El arado no ha pasado por tu pelo
Y tus ojos sólo hablan de azar
Tu rostro sin maquillaje
No entiendo tanta vanidad
Escondes tu cara bajo pinturas
Me gustaría ser yo quien te pudiese retratar
Te regalo un abecedario de poemas
Con letras ocultas y personajes incógnitos
Te huelo en el vuelo de las plumas
En el amor uno siempre es neófito
Recostada en el filo de tus labios
Húmeda como el amanecer de una flor
Te miro mientras plasmas tu cuerpo en el mío
Y tu boca... Vocación
No hay comentarios:
Publicar un comentario