Con hambre y hasta el reloj llegó atrasado
No puedo abrir el refrigerador aunque esté frente a él
Confieso no tengo reloj ni refrigerador
Es momento de dar un paseo de lujo
Las calles llenas de basura
El cemento se convierte en mi plato
El odio y las miradas
Comida sin sazonar
Aunque carne cruda deambula acá
Voy a cualquier lugar sin reclamar
No discrimino a nadie por el largo de sus patas
Si tiene hueso o pelota
Soy libre con o sin dueño
No me subo a buses
Ni me encandilo con las luces
A ratos consumo televisión
Miro el cielo en caricias
Veo gente rara en ella, también en las veredas
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